Por mi falta de experiencia deje pasar la oportunidad de ser feliz a lado de la persona que me amo por muchos años. Cuando ella expuso sus sentimientos solo aproveche la situación y saque provecho, luego la deje, eso causo un gran dolor en ella y no pudo perdonarme. Después de tres años la volví a ver, había perdido el brillo en sus ojos, ya no tenía la inocencia que la caracterizaba y la hacía única. Tuve la oportunidad de volver a conversar con ella y me confeso que desde esa decepción que le cause había decidido no acabar con los sentimientos y dejar de creer en el amor. Eso fue muy doloroso para mí. Cuando la volví a ver muchos sentimientos despertaron en mí, incluyendo dolor por el daño que le causé por mi inmadurez. Pero existía una fuerza en mí que me empujaba a seguir buscándola, me había enamorado de ella, a pesar de no seguir siendo la misma niña inocente. Pero mis luchas por enamorarla eran en vano. Pasaron seis meses y cuando estaba a punto de darme por vencido en...